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📦 La situación: un rack que iba un poco… calentito
Hoy me ha llegado una nueva mejora de hardware para mi rack. No es un servidor nuevo. Ni un switch más rápido.
Es algo posiblemente más importante: cordura térmica.
En los últimos meses me ha inquietado un poco la evolución de la temperatura dentro de mi armario,
sobre todo durante las olas de calor de pleno verano.
Los servidores, por supuesto, tienen refrigeración activa. Su flujo de aire interno cumple su función.
¿Los switches?
No tanto. Al menos no los modelos que tengo yo.
Con los tres servidores encendidos a la vez, la temperatura dentro del rack subía hasta
~30°C (medidos bajo el panel superior, dentro del armario).
Nada catastrófico.
Nada de «llama a los bomberos».
Pero sí claramente en la zona de «esto me da un poco de mal rollo».
Regla del homelab n.º 42: si algo te inquieta, monitorízalo.
Si la monitorización confirma tu inquietud, diseña una solución.
🔍 Identificar el rack: conoce tu armario
Gracias al electricista de casa, por fin pude identificar el rack con precisión:
- Rack de 19″
- Marca: Schweizer Systemtechnik
- 21U (HE)
- Modelo: Easybox
Hice lo que haría cualquier nerd responsable:
me sumergí en la web y la documentación del fabricante.
Por desgracia, la claridad sobre las opciones de ventilación activa era… mejorable.
O enterrada en PDF o escondida tras referencias de producto que solo los monjes de compras saben descifrar.

📞 Ruta de escalado: llamar a los humanos
Así que hice lo impensable.
Cogí el teléfono y llamé al departamento comercial.
Resultado:
por unos 120€ me enviaron un panel lateral nuevecito equipado con:
- unidad de ventilación integrada
- termostato incorporado
¿Sinceramente? Una vía de mejora sorprendentemente razonable.
🌡️ Ajuste del termostato: configuración analógica en un mundo digital
El termostato se configura con un destornillador; sí, la clásica interfaz de los sistemas embebidos.
Basta con fijar el umbral de temperatura a partir del cual debe arrancar el ventilador.
Target threshold (initial test):
27°C
Mode:
Observe → Measure → Adjust → Repeat
Empezaré con 27°C durante los próximos días y vigilaré cómo se comporta el sistema bajo carga.
Si hace falta, lo afinaré a partir de ahí.
🧠 Retrospectiva: lecciones aprendidas
Cuando compré el rack en su día, la ventilación activa simplemente no estaba en mi radar.
El clásico razonamiento de homelab novato:
- «Irá bien».
- «Los servidores ya se refrigeran solos».
- «El calor seguro que sube por otro lado».
Resulta que:
- Los switches también generan calor.
- Los espacios cerrados acumulan energía térmica.
- El verano existe.
🚀 Conclusión: pequeña mejora, gran tranquilidad
¿Costó un poco de esfuerzo? Sí.
¿Era necesario? Discutible.
¿Mejora la estabilidad a largo plazo y reduce la ansiedad? Por supuesto.
Al final, no se trataba de rendimiento bruto.
Se trataba de resiliencia térmica y confianza operativa.
Y seamos sinceros: añadir infraestructura de refrigeración a tu rack
es la cumbre de la evolución de un homelab.
Siguiente paso: registro de temperaturas y quizá un dashboard de Grafana,
porque si no puedes visualizarlo, ¿de verdad lo has optimizado?





