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Hoy he tenido el gran placer (y un ligero ataque de pánico) de actualizar mis servidores HP con el HP Service Pack.
Vale, vale… técnicamente no es la primera vez. Ya he pasado por esto antes.
Antes solía hacer las actualizaciones de firmware a mano: clicando por las interfaces de iLO, pasando horas perdido en madrigueras de documentación o, a veces, ejecutando el Service Pack manualmente cuando daba la casualidad de que había un Windows Server instalado.
Pero esta ha sido la primera vez que he arrancado de verdad la ISO del Service Pack desde un pendrive en lugar de hacer malabares con DVD como si siguiéramos en 2008. Eso es progreso, ¿no?
El dilema de Debian
Como usuario acérrimo de Debian, sé dolorosamente bien que HP no pone precisamente a «Debian» en la lista VIP de distribuciones compatibles.
Red Hat, Windows… claro, pasad, pasad. ¿Debian? «Lo siento, colega, no estás en la lista».
Lo comprobé por las malas: cuando monté la ISO en Debian e intenté ejecutar el script de actualización, soltó más errores que una consola de JavaScript en Internet Explorer 6.
Moraleja: a HP le importan un bledo mis sentimientos debianitas.
Líos con el USB
Ayer me puse valiente (o temerario) y grabé la ISO del Service Pack en un pendrive con Rufus Portable.
Resultado: mi servidor miró el pendrive y dijo: «¿Y esto qué es?». Arranque fallido. Facepalm de manual.
Resulta que el truco está en usar la USB-Key-Utility de HP; sí, esa vieja y polvorienta herramienta oficial que todavía anda por ahí. Puede que parezca programada en la época de Windows XP, pero oye, funciona de verdad.
Hay clásicos que nunca mueren. 🎶
Un archivo para gobernarlos a todos
Otro descubrimiento interesante: da igual que sea un HP DL20 Gen10 o un MicroServer Gen10 Plus V2… los dos usan la misma ISO del Service Pack.
Yo que pensaba que HP iba a hilar fino entre ProLiant y MicroServer. Pues no.
Por lo visto, HP saca a relucir su Tolkien interior: «Una ISO para gobernarlos a todos».
La actualización en sí (es decir, la parte aburrida pero importante)
Con el pendrive por fin listo, lo enchufé y arranqué el servidor a través de la consola HTML5 de iLO en el navegador (porque, ¿para qué levantarme de mi cómoda silla?).
El Service Pack arrancó, elegí la opción de actualización automática y, zas, empezaron a llegar las actualizaciones de firmware.
Ni explosiones, ni humo, ni reinicios inesperados al 99 %. Solo actualizaciones de firmware sin sobresaltos.
Lo cual, sinceramente, es a la vez un alivio y un poco decepcionante. ¿Dónde está el drama?
Conclusión
Los HP Service Packs: siguen siendo toscos, siguen siendo quisquillosos con Linux, pero en cuanto das con la herramienta USB adecuada, simplemente funciona™.
Si eres un friki de Debian como yo, ni te molestes en ejecutar la ISO directamente: tira por la vía del USB. Tus servidores (y tu salud mental) te lo agradecerán.
La próxima vez quizá intente arrancarlo desde un disquete, solo por la ciencia. 😉






